sábado, 5 de diciembre de 2020

"Hata que llegó su hora" de Sergio Leone, 1968.

De pequeño, podías apostar seguro a que más de un sábado por la tarde podían programar una película de “vaqueros”. El género del western no es que fuese de mis preferidos. Cierto es que recuerdo mi cartuchera, revólver y estrella de sheriff. Incluso mis caballitos, indios,… y el fuerte. La de horas que habrá uno pasado junto a un bocadillo de Tulipán, disparando a carromatos. El caso es que centrándonos en el cine, la primera película que me llamó la atención, muy jovencito, fue una de John Wayne, “El Dorado" de Howard Hawks (1966). Grandes títulos fui descubriendo hasta llegar a Sergio Leone. Sentarte y ver una película de Sergio Leone, es simplemente desear ver verdadero CINE. Da igual te guste o no el género que haya filmado, los actores o actrices que intervengan. Da igual. Leone tiene esa capacidad cinematográfica para contar una historia a través del verdadero arte del cine. ¿Y cuál es ese verdadero arte del cine? En mi opinión, es la capacidad de narrar visualmente, creando un lenguaje, una forma de exponerlo, donde interviene la sensibilidad de las distintas partes encargadas de la producción. Creando un estilo propio. Poco directores, la verdad. Los que han hecho grande este arte: John Ford, Alfred Hitchcock, Stanley Kubrick, Martin Scorsese,… todos ellos han tenido y tienen un carácter visual. Son los grandes maestros y descubridores de un lenguaje al alcance de todos, que lo hacen trascendente. Convertir en arte, por ejemplo, el simple vuelo de una mosca, como en “Hasta que llegó su hora" de Sergio Leone, 1968.

Lo primero que hay que tener muy en cuenta es que las películas de Leone, necesitan su tiempo. No busquen una hora y veinte pim pam pum y a otra cosa. No, para nada. Aquí el cine es cosa seria. El tiempo, el ritmo, se ralentiza a miradas de cinco minutos entre los personajes. Cinco minutos que no parpadeas. ¿Las razones? Tener a un maestro del tempo fílmico, donde sabe poner el objetivo y manejarlo (tipo de lente, plano, ángulo,…), unos intérpretes que saben que están en las manos de un genio y se dejan llevar, a la vez que aportan. Y el eterno Ennio Morricone (compositor de la banda sonora). Ennio es el alma de la película. Leone prefiere escuchar siempre sus sugerencias sonoras y a partir de ahí, filmar y editar, adecuando los pasajes musicales de Morricone a su ojo fílmico. Los paisajes y decorados fueron fotografiados por Tonino Delli  Colli.  Arizona en USA, y Guadix (Granada) y el desierto de Tabernas (Almería), fueron las principales localizaciones. Delli Colli, director de fotografía nos hizo llegar no solo la realidad o naturalidad requerida en la iluminación fílmica, sino que tan solo con su luz, sin ayuda de artificios en posproducción, creó sensaciones. Viendo esta película, uno suda bajo el temible Sol del desierto de Arizona, o incluso uno puede sentirse polvoriento tras cabalgar junto a Armónica (Charles Bronson) por el desierto de Tabernas. De entre sus trabajos más logrados a posteriori, destacar el realizado en “El nombre de la rosa" de Jean Jacque Annaud (1986). Magistral.

La película tiene varios giros argumentales, haciéndote interesar por la trama constantemente. Cada uno de los personajes que van apareciendo van cumpliendo aquello de que “las apariencias engañan”. Aunque eso sí, el malo es malo desde el principio. Y de esto se ocupó Henry Fonda.

Henry Fonda, el actor de personajes de altos valores y moral inquebrantable, se nos dibuja desde el principio como uno de los grandes malvados del western. El genio de Leone buscó precisamente esa concepción que se tenía de sus interpretaciones pasadas, para causar un tremendo efecto de impacto en la audiencia. Fonda en algún que otro documental, llegó a narrar que se caracterizó por completo para el papel, y antes de empezar, Sergio Leone le fue desdibujando esa caracterización (lentillas oscuras, pelo,…) hasta dejarlo tal y como era físicamente en la realidad. Aquello tuvo un sentido psicológico desde el primer momento, cosa que captó rápidamente el veterano actor. Luego sería Fonda en cada plano, quien dejase impresa su maestría y oficio en la caracterización de Frank, un pistolero sin escrúpulo alguno.

Fotograma de la película

La película tiene un reparto de infarto Charles Bronson, Claudia Cardinale, Jason Robards,… Todos ellos geniales, ofreciendo diferentes capas en sus interpretaciones. Es un western de personajes, de interacciones, de tramas y subtramas. Son de esas películas que cualquiera que se interese por el arte cinematográfico, debe de tener como obligado visionado.

Parte del reparto de la película 

“Hasta que llegó su hora" nació tras la famosa “Trilogía del dólar". Leone consiguió un estilo, hasta incluso diría yo, crear un género. Sería con esta producción donde pondría casi su broche de oro al western. Su estilo visual ha sido homenajeado, copiado, en distintas producciones de géneros diferentes. Su legado no nos deja demasiadas películas. Pero cada una de ellas es un máster cinematográfico. La obra de Sergio Leone es un vademécum visual, donde la ortodoxia fílmica se da la mano con la elegancia y puesta en escena de un lenguaje cinematográfico único. La verità de Leone.

Cartel de la película

Tráiler de la película: https://youtu.be/iZOjvq0p8e0


Ambigú Cinema - "Hasta que llegó su hora" de Sergio Leone, 1968.





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