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sábado, 29 de octubre de 2022

"El misterio de Salem´s Lot" de Tobe Hooper, 1979.

 Halloween es una fiesta especial para los que nos gusta las películas de terror y tenemos ese espíritu fricki inquebrantable. Hemos sido abducidos por esa celebración, quizás no tan lejana de nuestra cultura ancestral  (mescolanza de creencias diluida en el océano de los tiempos), a través del cine y las modas de la actual cultura de los Estados Unidos, sobre todo a partir de finales de los años 70 hasta la actualidad. El maestro John Carpenter le puso cara a la celebración. Una careta blanca, sin expresión, donde cada uno de nosotros dibujamos nuestros medios ante la mirada fría e impávida de Michael Meyer. Desde entonces, el gran público comienza a reconocer de alguna u otra forma dicha celebración. Lo que está claro es que no hay aficionado friki del cine que celebre la tarde noche del 31 de octubre al 1 de noviembre, seleccionando una película de terror de estreno o simplemente volviendo a ver aquella que tanto miedo nos dio en su momento. Y si puede ser, acompañada de una terrorífica cena con un menú imaginativo con el que sorprender al mismísimo Dante.

Fotograma de "El misterio de Salem´s Lot"

Los bosques adoptan extrañas formas, la luz del atardecer es más suave, los niños y niñas disfrazados de fantasmas, monstruos,... pasean por la calle buscando sus primeras víctimas, como si de una Santa Compaña urbanita se tratase. Y tú, solo o acompañado, deseas vivir esa noche de miedo, deseas que la inocencia te embargue, deseas ser asustado por viejos temores enterrados en tu psique, temores que solo aparecen en las negras noches, cuando te parece oír en la madrugada unos extraños pasos en el pasillo, o te despierta un leve tintineo en el cristal del dormitorio. ¿Será el viento?... ¿o quizás aquel niño de ojos amarillos, envuelto en la niebla, arañando suavemente el cristal de tu ventana? Te levantas, lo miras con los ojos humedecidos y los labios temblorosos de miedo. ¿Le vas a dejar a entrar? Si es así, es que no vistes o sí, "El misterio de Salem´s Lot" de Tobe Hooper, 1979.

Publicidad de la serie y película

Stephen King en una conversación con su mujer (por cierto, a la cual habría que darle un homenaje o dedicarle un monumento, ya que es ella a quien debemos que Stephen  despegase hacia lo que es hoy en día en la narrativa del terror) sobre el personaje de “Drácula” de la novela de Stoker, se preguntaban qué ocurriría si “Drácula” viviese hoy en día en New York. Stephen estuvo con esa idea en la cabeza. Decidió trasladarla a una pequeña comunidad, a un pueblo. Un hábitat donde el escritor se mueve como pez en el agua, creando tramas y subtramas en personajes diversos.  Esa fue la génesis de la novela “El misterio de Salem’s Lot” (1975).

 

Portada de una de las ediciones del libro

“El misterio de Salem’s Lot” es una trama original de Stephen King, a la cual le fue añadiendo elementos de un cuento breve que realizó con anterioridad, del que bebe la reciente serie “Chapelwaite” (HBO – 2021). Una exquisitez de serie televisiva de terror.

Publicidad HBO

En 1976 se adaptó para la gran pantalla la novela “Carrie” de King. Debido al éxito, era de suponer otra pronta adaptación del novelista. Esta vez sería en formato de serie de televisión, “El misterio de Salem’s Lot” de Tobe Hooper (1979).

Cartel de la película "Carrie"

Fotograma de la película "Carrie"

Se reunió el genio de King y el poder visual de Hooper. Un director de cine que se movía siempre con muy poco presupuesto y que sabía perfectamente dónde situar la cámara, crear sensaciones,… Tras el estreno de “La matanza de Texas” (1974), Hooper se situó en el ojo del huracán de la creación cinematográfica del terror.

Cartel de la película "La matanza de Texas"

Tobe Hooper logra con su puesta en escena, modernizar el género vampírico, otorgándole seriedad. Ese mismo año se estrenaría una nueva versión cinematográfica de "Drácula" por John Badham en 1979, interpretado por Frank Langella y el magistral Laurece Olivier. Un estreno que puso una especie de freno a producciones tipo "Blacula" (1972), "Drácula 73" (1972),... donde el género vampírico se iba torciendo. Aunque, por supuesto, son muy disfrutables estas producciones.  Tobe Hooper y Stephen King se alejan de esa imagen y crean una serie de clichés visuales que repetirán en futuras producciones del género como: “Noche de miedo”, “Jóvenes ocultos”,… haciendo muy terrorífica la vuelta de los vampiros a las salas.

Fotograma de "El misterio de Salem´s Lot"

La serie adapta bastante bien, en este caso Hooper, esa atmósfera intimista, hogareña, que a medida del transcurso de la trama comienza a romperse como si se tratase de un frágil papel de seda, desvelándonos las grandezas y las miserias de la población donde tienen lugar los hechos. Poco a poco, lo sobrenatural desdibuja la línea entre la realidad y la ficción, convirtiendo el telefilm en una “masterclass” del buen género de terror.

Fotograma de la película

Fotograma de la película

En la memoria colectiva de los que quedamos aterrados en nuestra infancia con sus imágenes, hallamos la famosa secuencia de la ventana (aunque hubo dos) y el niño vampiro arañando los cristales, pidiendo entrar en el dormitorio de la posible víctima.

Fotograma de la película

Otras de las imágenes que a modo particular me quitaron el sueño, helando mi sangre, fue la aparición del enterrador en su dormitorio, sentado en la mecedora. El crujir de aquella mecedora, sus ojos brillando en la oscuridad,… siguen inquietándome.

Fotograma de la película

Sobre la imagen diseñada para el vampiro jefe, la mayoría opina sobre la influencia del Conde Orlok (interpretado por Max Shreck) en la obra “Nosferatu” de F. W. Murnau (1922). No obstante habría que pensar en el personaje creado por John William Polidori en su relato "El vampiro" (1816), creando el arquetipo del vampiro romántico. Por cierto, Polidori es un gran escritor por descubrir y formaba parte de la que llamo la pandilla de Villa Diodati, junto a Mary Shelley y Byron. Su vampiro influyó en los creados por Sheridan Le Fanu y en el mismísimo "Drácula" de Stoker.

Una edición del relato "El vampiro" de Polidori

A resaltar, la sutil puesta en escena de los efectos visuales. También ello, influirá en posteriores obras. Destacar las lentillas electrónicas utilizadas en las miradas de los vampiros, consiguiendo primeros planos escalofriantes en la penumbra.

Fotograma de la película

Fotograma de la película

Llaman la atención algunos efectos de sala, es decir, los realizados en el mismo set de grabación (todos ellos en su mayoría). Por ejemplo, el niño vampiro de la ventana, filmado con originalidad. El niño vuela ayudado por una gran grúa de montacargas tapada con una tela negra. Se eleva, desciende, se acerca, asciende,... Todo ello envuelto en niebla con un toque de rareza, y es que esos planos están editados a la inversa, hacia atrás. La apariencia que se consigue es ensoñadora, de pesadilla, de irrealidad aterradora, muy al estilo de lo que años más tarde ofrecería Coppola en su adaptación de "Drácula" en 1992.

Fotograma de la película

Fotograma de la película

Toda esta sutil puesta en escena estuvo aderezada por la música de Harry Sukman, celebre compositor musical de series como "Bonanza" (1969 - 1972). Sutil y efectista. Por cierto, fue su última banda sonora antes de fallecer.

El compositor Harry Sukman (Discogs)

"El misterio de Salem´s Lot" tuvo un reparto interpretativo muy sólido, con nombres como el de James Mason, Lew Agres, Geoffrey Lewis,... ; y otras caras que comenzaban a ser muy conocidas como las de David Soul, Bonne Bedella, Lance Kerwin,... La conjunción de todas esas interpretaciones conformaron un tapiz maravillosos de trama y subtramas con pulso firme.

Fotograma de la película

Fotograma de la película

Fotograma de la película

La visión de Tobe Hooper, la adaptación que hizo el guionista Paul Monash (de la cual estuvo muy satisfecho Stephen King, con el que colaboró), y el querer hacerlo en formato miniserie por parte del productor Richard Kobritz, para no perder muchos detalles de la novela, lograron una de las mejores adaptaciones de las obras de King.

El director Tobe Hooper (IGN España)

La miniserie fue convertida en producto cinematográfico, exhibiéndose en cines, con la anécdota de hacerlo en España con el título de "Phantasma II", debido al éxito de la película de terror "Phantasma" de Don Coscarelli (1979). La venta en DVD sigue manteniendo el título.

Edición española

"El misterio de Salem´s Lot" es hoy en día un ejemplo de producción cinematográfica de terror. Hoy estamos acostumbrados a productos de consumo rápido, a veces sin sentido, consiguiendo sobresaltos a base de fuertes sonidos, o impactar con imágenes que escapan del concepto de terror, para acercarse al de horror. Conseguir la intranquilidad, la inquietud ante una buena historia, cocinada a fuego lento, solo lo consiguen estas obras de la cinematografía "gourmet" del terror.

Fotograma de la película

Le aconsejo selecciona esta obra u otra parecida, de igual estilo en estas noches de sombras vivientes. Quizás se quede dormido en el sofá de su sala, o en el dormitorio, y... le despierta un sonido. ¿Qué suena?. Es algo en... la ventana... ¿Hay alguien ahí? La niebla nos permite ver con cierta dificultad a él o a ella. Sus ojos brillan en la oscuridad de la noche. Nos habla... pero su boca no se mueve, me hablan sus ojos. - Déjame entrar... - Nos implora con tristeza. No puedo moverme. ¿Porqué lloro? Tiemblo... esos ojos... esos ojos... ¡Feliz Halloween!

Cartel publicitario de la obra




Ambigú Cinema - "El misterio de Salem´s Lot" de Tobe Hooper, 1979.






viernes, 9 de abril de 2021

"Drácula, de Bram Stoker" de Francis Ford Coppola, 1992.

El verano de 1992 fue un verano lleno de recuerdos. El verano pasó entre la piscina de los salesianos, ensayos en la Coral, viendo en la televisión los Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona, y callejeando por la ciudad de Antequera en las calurosas noches de estío junto a mi hermano (vampirizado) y amigos, Miguel y Manuel. Filmábamos nuestra primera película casera con la ayuda de una cámara de video Amstrad, propiedad de Miguel. ¡Que verano! El tema de aquella película giraba entorno al vampirismo. Desde aquel verano, los sucesivos, estuvieron marcados con nuestros estrenos de películas, donde participaba la pandilla de amiguetes. Y si fuese poco, ese mismo verano del 92 se estrenó en España, una de las películas a las que tengo un especial cariño. La obra subió el listón del terror llevado a la gran pantalla, puso de moda la adaptación de los clásicos de la literatura romántica, y nos hizo recordar que aún entre nosotros, existía el talento de uno de los grandes directores de la historia. Las pantallas del mundo se estremecieron y se tornaron escarlata, bajo el nombre de uno de los seres más temidos de la noche: “Drácula, de Bram Stoker" por Francis Ford Coppola, 1992.


Drácula, el denominado príncipe de las tinieblas, hoy en día transciende de tal forma que pertenece a la cultura popular. Su creador, el novelista Bram Stoker (1847 – 1912), ni por asomo se podría haber imaginado a que cotas de éxito llegaría su obra. Por desgracia, su cruel y desdichada partida de este mundo, se lo impidió. Son hoy sus herederos los poseedores de la millonaria herencia del talento de Stoker.

Bram Stoker. Biografías y vidas.com

Portada de la novela de "Drácula"

Obviaremos las conocidas adaptaciones anteriores con un nexo común, el desaguisado narrativo, que se aleja muchísimo de la obra original. Coppola era consciente de ello, y siendo una de sus obras literarias de referencia en la juventud, afrontó la ardua tarea de intentar realizar una adaptación lo más cercana a la original.

Diferentes adaptaciones cinematográficas

La clave estuvo en un guión escrito por un conocido de Winona Ryder, el guionista James V. Hart. El guion se acerca mucho más a la obra de Stoker. La visión de Coppola, como las diversas propuestas de los intérpretes, hizo crecer el libreto, obteniendo una obra con estilo, con cierto aire experimental, que en general cautivó a la crítica y al público.

Francis Ford Coppola (elmundo.com)

James V. Hart (mubi.com)

De los intérpretes cabe reseñar a Gary Oldman, realizando una magistral interpretación  de Drácula. Con una carrera forjada sobre las tablas del teatro, Oldman comenzó a destacar en producciones cinematográficas, y tras “JFK” de Kevin Costner (1991), fue fichado por Coppola. Tuvo un rival a la hora de acceder al casting, Antonio Banderas. Oldman se quedó con el papel, y a los que tuvimos curiosidad por saber como se vería Banderas en un papel vampírico, pudimos disfrutarlo dos años más tarde en “Entrevista con el vampiro" de Neil Jordan, interpretando al vampiro Armand. Inolvidable aquella mano acariciando la llama de una vela.

Oldman en diversos momentos de la película

Volviendo a la película de Coppola, otro nombre que reseñar fue el de Anthony Hopkins, interpretando a Abraham van Helsing. El actor oscarizado por “El silencio de los corderos" (Jonathan Demme, 1991) estaba en uno de sus momentos populares, la década de los 90 fue una gran década para Hopkins. Se lo rifaban. Supo darle un aire muy peculiar y algo temeroso a su caza vampiros. Aparece en casi todas las secuencias espectaculares: en la tumba de Lucy (Sadie Frost), el enfrentamiento con Drácula convertido en gran vampiro, protegiendo a Mina en las cercanías del castillo y degollando a las tres concubinas (Mónica Bellucci, Florina Kendrick y Michaela Bercu). Winona Ryder (Mina) es nuestro hilo conductor durante toda la película. La prometida de Jonathan Harker (Keanu Reeves) conocerá la dos caras del príncipe rumano. Durante un tiempo, el reparto principal pudo disfrutar de un retiro en las propiedades de Coppola en el valle de Napa (California), donde estudiaron, improvisaron,… y sobre todo desarrollaron un vínculo interpretativo importante.

Los efectos especiales son un compendio de técnicas cinematográficas, desde la invención del cinematógrafo. Dirigidos por el hijo de Coppola, Roman Coppola, fueron recreados sin ayuda de medios informáticos. Todos ellos eran físicos, recurriendo a maquetas, exposiciones, juegos de sombras, cambios de escala,… Incluyendo un homenaje al nacimiento del cine, filmando el comienzo de una secuencia con una cámara Pathé. No obstante, el comienzo es una declaración de intenciones, filmado con sombras chinescas. Fotográficamente una joya.

Fotograma de la película

Coppola se inspiró en las ilustraciones de Kupka, Gustav Klimt, Gustave Doré, Alberto Durero,… Existe un trabajo espectacular realizado sobre estas influencias artísticas por Nick Louras, que pueden leer en niklouras.com (“El arte de Drácula 92”). Coppola llegó a tener una especie de desarrollo pictórico de la película, recogido en un libreto, plagado de láminas, bocetos,… Un estudio exhaustivo sobre su visión  de la obra. Del vestuario, ganador de un Óscar, se encargó  la diseñadora Eiko Ishioka. Cualquier película de Drácula anterior no se parece ni por asomo al estilo de esta versión. Cada traje de sus intérpretes principales es una obra de arte. Sus colores, diseños,… también poseen una influencia pictórica apuntada por Coppola. Simplemente es impresionante.

Diversas obras de arte inspiraron el concepto
visual de la película

Y por último, el compositor polaco Wojciech Kilar. Era todo un veterano compositor de música de cine, pero Coppola lo descubrió al gran público. En cada una de las piezas hay una fuerza tremenda. La familia de cuerda, y la de percusión determinada, produce profundas sensaciones que parecen adentrarse en tu alma, creando a veces un desasosiego, jugando en la oscuridad de los timbres. Existe de todas ellas una pieza curiosa, “The ring of Fire", casi compuesta por efectos de sonido. Y quizás de mis momento musicales preferidos, el corte “Ascension", interpretado tan solo por voces, dando paso al siguiente corte “End Credits", entrando la familia de cuerda de forma brutal acompañada de piano, marcando el tempo, para después continuar la percusión y el viento en una marcha infernal.

El compositor Kilar y portada de la banda sonora

“Drácula, de Bram Stoker” es pura cinematografía. Podríamos seguir descubriendo momentos y anécdotas de su creación, y aportaciones. Quizás en otro momento. Es una película que bebe de uno de los grandes clásicos literarios del siglo XIX, de un icono cultural. Apoyada en el estudio y visión de arte de Francis Ford Coppola, el clásico de Stoker, se materializó en imágenes de nuestras peores pesadillas, llenas de simbología, donde el mal y el bien, se encuentran separados por una temerosa línea. La del desafío de un hombre hacia Dios, por amor.

Cartel de la película


Tráiler de la película: https://youtu.be/CjgwUB1CXek

Ambigú Cinema - "Drácula, de Bram Stoker" de Francis Ford Coppola, 1992.



"Indiana Jones, en busca del arca perdida" de Steven Spielberg, 1981.

  Pasadas las celebraciones sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesús, la mayoría de los españoles hemos podido ver o casi ver, debid...