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viernes, 19 de febrero de 2021

"Batman" de Tim Burton, 1989.

Corría finales de los 80. Me encontraba estudiando tercero de BUP, cuando una tarde, invitado por mi amigo Joaquín, fui a su casa. Esa tarde, en el despacho de su padre nos dispusimos entorno a un tocadiscos, y en silencio, escuchamos con deleite uno de los últimos trabajos de Danny Elfman. La banda sonora de una de las películas del año. Una película, cuyo proyecto, estuvo de mano en mano desde 1978, tras el éxito de “Superman” de Richard Donner (1978). Cargada de polémica desde comienzo de la producción, por el tipo de director e intérprete del protagonista, rompió la taquilla y puso de moda a un héroe ya veterano, en las páginas de DC cómics. Por fin, tuvo su primera gran película y toda una odisea en su producción, contando con el asesoramiento de su propio creador, Bob Kane. Se trataba de “Batman", Tim Burton, 1989.


"L´enfant terrible" de los estudios  Disney por aquellos años 80, volcó su peculiar estilo visual en la concepción de la película "Batman". El enfoque visual sobre la adaptación cinematográfica del hombre murciélago fue tan brutal, que incluso tuvo un reflejo en los cómics de aquella época. Tim Burton tomó la idea de Warner y la llevó a su terreno. Las sombras, el uso de las dimensiones estéticas, la atmósfera sombría, con personajes que personifican esas sombras y formas fantasmales que se ciernen sobre el celuloide filmado de Burton, son herencia del magnífico cine expresionista alemán de principios del siglo XX. En "Batman" podemos ver reflejos de "Metrópolis" (Fritz Lang, 1926), "El gabinete del doctor Caligari" (Robert Wiene, 1920),... Para Tim Burton era su tercer largometraje como director, y filmó un clásico, un taquillazo y su confirmación como gran director. Aunque a modo personal, no quedase tan contento con el resultado que obtuvo en pantalla. Digamos que le frenaron en cuanto a realizarla con un enfoque más oscuro. El estudio no se lo permitió. Sería en la secuela, "Batman returns" (Tim Burton, 1992), donde le dejarían vía libre para su filmación y edición deseada.

Tim Burton. Blog de Superhéroes.

Cartel de "Batman Returns"

La película tiene varios pilares que la hacen imprescindible: su atmósfera, su reparto, los "gadgets", los escenarios y estilo visual, la música de Danny Elfman, de Prince, y Jack Nicholson.

Fotograma de la película 

Con un presupuesto de vértigo para la época, Burton se alejó de la imagen que se tenía de Batman. La imagen televisiva. De hecho, los futuros espectadores dirigieron cientos de cartas a la Warner, creyendo que Burton y la elección de Michael Keaton, como Bruce Wayne/ Batman, era un gran error. Warner no respondió a los fans del héroe, pero dejó ver que se encontraban asesorados por el propio creador del personaje, Bob Kane. El rodaje se llevó a cabo en los estudios de Pinewood donde  se construyó toda la ciudad de Gotham. Un inmenso decorado, por donde podían circular peatones, coches,... Un decorado siempre sombrío, oscuro, destacando los diseños de Anton Furst. Impresionantes las figuras ciclópeas, los edificios con formas que asoman entre la oscuridad nebulosa,... todo ello con cierto aire "art nouveau".

Fotograma de la película 

Supervisando la maqueta de Gotham City. Little White Lies.

El reparto contó con Michael Keaton en el papel de Batman/ Bruce Wayne. Si observamos anteriores, y sobre todo, futuras interpretaciones del héroe, en otras versiones, es el único intérprete que sin apoyarse en el texto, sabe transmitir la psicología de su personaje.  Keaton demostró, de nuevo, ser un gran actor y saber cambiar de registro a placer. Recordar que venía de interpretar a "Beettlejuice" (Tim Burton, 1988), totalmente la otra cara de la moneda.

Fotogramas de la película 

Su antítesis sería el tremendo Joker. Warner se arrastró literalmente ante Jack Nicholson, para que este interpretase a uno de los villanos más reconocidos del mundo del cómic. Nicholson tras varios meses de ruegos, firmó uno de los contratos más impresionantes del mundo de la cinematografía, donde el propio Jack podía elegir a qué hora podía trabajar. Una total "star system". Burton le dejó improvisar bastante (no había otra), y de eso se nutre bastante la película, logrando presentar a un Joker espectacular. Han existido diferentes Joker, en entregas fílmicas posteriores, e incluso el genial Joker interpretado por Joaquín Phoenix ("Joker" de Todd Phillips, 2019), pero de alguna forma u otra, siempre se cuela algo de ese toque con el que Nicholson  interpretó el suyo. Un grande, simplemente.

Fotogramas de la película 

Y acompañando a Batman, descubriéndonos su pasado, ahondando en sus raíces psicológicas, la periodista Vicki Vale, protagonizada por Kim Basinger. Una gran actriz. Se dio a conocer al gran público como chica Bond de Sean Connery, en "Nunca digas nunca jamás" (Irvin Kersner, 1983), y otros títulos interesantes, pero "Nueve semanas y media" de Adrian Lyne en 1986, la dejó un poco marcada como una actriz determinada. A pesar de interpretar después alguna que otra comedia, que seguía explotando esa faceta. No obstante a partir de "Batman", y poco a poco, junto a la suerte de poder interpretar papeles más amplios en registros, ha demostrado su gran valor como actriz. Tiene un Oscar, por su interpretación en "L.A. Confidential" (Curtis Hanson, 1997).

Fotogramas de la película 

Los "gadgets" de Batman no fueron demasiados en esta peli, pero tienen estilo y surgen cuando son necesarios, pero de una forma velada. Su traje (alejado de las mallas moraditas), sus pistolas para escalar o trepar, cápsulas de humo, aeroplano y sobre todo, el batmóvil. Una flipada de diseño que es capaz de dar la curva más cerrada con ayuda de un gancho propulsado. Su blindaje, bombas, metralletas,... una joyita de batdiseño cinematográfica, que en versiones posteriores, sobre todo las del director Joel Shumacher, convirtieron en una especie de carroza psicodélica, y que años más tarde, Christopher Nolan le devolvió su dignidad.

Fotograma de la película 

Fotograma de la película 


Fotograma de la película 

La película hace que se luzcan los intérpretes, siendo la atmósfera y puesta en escena algo entrelazado a sus interpretaciones. Un ejemplo puede ser las distintas secuencias que tienen lugar en la batcueva. Se logra un equilibrio especial que se perdió en la tercera y cuarta parte de la entrega de esta primera serie.

El tiempo se deja ver un poco en el acabado de la película, sobre todo por la terminación artesanal de algunos elementos, pero que para mí, le dan un valor añadido. Nunca paro de aburrirme visionando este clásico, disfrutando incluso de ese aire de estudio que se respira sobre todo en el enfrentamiento final que tiene lugar en la torre de la catedral de Gotham. Es ahí, sobre todo donde se deja escuchar la partitura de Danny Elfman. El compositor ya era un habitual de Tim Burton. Se leyó los cómics de Batman y nos dejó una partitura de banda sonora de altura. Comenzando con una marcha en los títulos de crédito de presentación, sobre el logotipo de Batman (magistral ese paseo de la lente de la cámara por una especie de laberinto sombrío, del que luego descubrimos es el relieve del logotipo de Batman); con motivos de coros, cuando el batmóvil a través de un bosque de formas lúgubre se dirige a la batcueva; y de momentos delirantes y juguetones para la secuencia del final en la torre de la catedral, donde se mezclan sonidos circenses, ante la locura del Joker. Su demostración de maestría musical, se termina en la secuencia donde Alfred recoge a Vicki, advirtiéndole de que el señor Wayne llegará a casa tarde. La cámara asciende por entre los edificios de Gotham, es ahí donde cambia el carácter de la melodía, terminando con sonidos de campanas tubulares a modo de campanas de esperanza, entre instrumentos de viento, con Batman en lo más alto de la ciudad, cual gárgola, observando la batseñal proyectada sobre el cielo borrascoso y amenazador de Gotham City.

Fotograma de la película 

Batman es una de las películas a las que tengo más cariño de mi juventud. Fui un seguidor de la batmanía que explotó a finales de los 80. Yo ya era lector de las aventuras del héroe alado de la noche, y aquello incentivó más mi gusto sobre sus aventuras. Recuerdo los juegos de ordenador en nuestro CPC 6128 Amstrad, las pegatinas, las chapas, los discos de las bandas sonoras (la de Danny Elfman y la de Prince), las entrevistas en las revistas, los juguetes, los parches en los pantalones,... E ir al cine, más de una vez durante la semana del estreno, para volver a ver a "Batman". "Batman" de Tim Burton, fue la película que despertó en los estudios de cine y en los espectadores, el interés por ver en pantalla las aventuras de sus héroes o súper héroes de los cómics. Burton repetiría la jugada en 1992, con su oscura secuela. A partir de entonces, surgieron “Darkman" (Sam Raimi, 1990), “La sombra" (Russell Mulcahy, 1994), “El cuervo" (Alex Proyas, 1994), “Blade" (Stephen Norrington, 1998),… todas ellas con débito a uno de los directores con más estilo de finales del siglo XX, Tim Burton.

Películas de los años 90

Cartel de la película 


Tráiler de la película: https://youtu.be/dgC9Q0uhX70


Ambigú Cinema - "Batman" de Tim Burton, 1989.










viernes, 11 de diciembre de 2020

"Willy Wonka y la fábrica de chocolate" de Mel Stuart, 1971.

Hace unos décadas, mientras disfrutábamos un 6 de enero de aquella tarde de Reyes, admirados y entretenidos con nuestros nuevos juguetes, me quedé hipnotizado por una película que estaba emitiendo TVE. No se me olvidará la imagen de Violeta, hinchada y siendo rodada por los Oompa – Loompas. La primera vez que los vi me infundieron un poco de temor, y su canción, jamás se borraría de mi memoria. Había descubierto, “Willy Wonka y la fábrica de chocolate" de Mel Stuart, 1971.


Las producciones de aquellos años orientadas a un público menudo con procedencia transatlántica venían dobladas al castellano desde Sudamérica. Aquello les daba un toque especial, no sé como se puede expresar, forma parte de ese entrañable recuerdo. Eran películas muy entretenidas como: “La montaña embrujada" de John Hough (1975), “El gato que vino del espacio" de Norman Tokar (1978),…

Carteles de dos producciones

“Willy Wonka y la fábrica de chocolate" estaba protagonizada por una cara que en los años 80, sobre todo, sería muy reconocida, Gene Wilder. En los 70 fue su gran despegue. En esta década  interpretaría también al doctor Friederich Frankenstein en el clásico “El jovencito Frankenstein” de Mel Brooks, 1974. Más adelante quien no lo vería en alguna comedia junto a otra figura, Richard Pryor.

Wilder tiene un grandísimo estilo. Tras esa cara de no romper un plato, las acciones se vuelven sobre sus roles, surgiendo situaciones tronchantes. Pero en la película que nos ocupa, interpretando a Willy, nos dibuja un personaje infantilmente divertido, pero a la vez causando cierta inquietud al joven espectador. Un lado un tanto oscuro. Otro Willy, esta vez interpretado por Jonny Depp, lo potenciaría aún más, sobre todo si estaba la dirección a cargo de Tim Burtom (“Eduardo Manostijeras" (1990), “Bitelchus" (1988), “Batman" (1989),…).

Dos intérpretes, dos Willy Wonka

La historia proviene del homónimo clásico de la literatura infantil escrito por Roald Dahl en 1964. Un fabricante misterioso de golosinas esconde en sus chocolatinas cinco invitaciones para poder visitar la fábrica Wonka. Los afortunados y afortunadas son de lo más dispar. En esos niños/ as están representadas actitudes no muy sanas. Esas actitudes se volverán contra ellos, en una fábrica llena de sorpresas y rincones inimaginables: el río de chocolate, el Wonkavisión,… y sobre todo la aparición en cada esquina de los trabajadores y obedientes Oompa – Loompas, protagonistas de más de una pesadilla. Seguro.

Fotograma de la película

Fotograma de la película 

Mel Stuart dirige muy solventemente la producción. Centrándose y haciendo valer sobre todo la interpretación de Wilder y las secuencias en el interior de la fábrica. En la revisión del clásico, no hay nada que me chirríe. Ni los efectos, ni los escenarios, ni las interpretaciones (destacando el casting de los niños/ as),… claro está, no la podemos comparar ni por asomo con la adaptación de Burton en 2005. Para mí, aunque la versión de Burton, tecnológicamente sea superior, la primera versión conserva esa magia, esa inocencia, que quizás Gene Wilder logró imprimir para el resto de los tiempos. Y que decir de la melodía “The Oompa – Loompa Song", fruto del genio de Anthony Newley. Compositor de grandes éxitos como por ejemplo, “Goldfinger", interpretada por Nina Simone para la película de 007, “James Bond contra Goldfinger" de Guy Hamilton, 1964.

Fotograma de la película 

Willy Wonka logró que cada niño o niña tras comprar una chocolatina, pensase en  la mágica procedencia de aquel delicioso manjar. E incluso soñar con abrir el envoltorio y encontrarse no con el papel de plata, sino con una brillante y dorada entrada a la fábrica de Willy Wonka. Aunque sabiendo del humor del señor Wonka y los Oompa- Loompas, no sé que sería mejor. Por si acaso.

Cartel de la película 


Tráiler de la película: https://youtu.be/2cBja3AbahY


Ambigú Cinema - "Willy Wonka y la fábrica de chocolate" de Mel Stuart, 1971.






miércoles, 26 de agosto de 2020

Batman, ¿vuelta a los orígenes?


Desde la infancia he sido fiel seguidor de las aventuras del héroe enmascarado. Esperaba las primeras imágenes de la nueva película “ The Batman" de Matt Reeves (2020). He de decir que tras el primer visionado del tráiler me cortocircuité. No estaba preparado. La estela de la trilogía de Christopher Nolan (“Batman Begins" – 2005,  “El Caballero Oscuro" – 2008 y “El Caballero Oscuro: la leyenda renace" – 2012) es larga, y claro, el cambio propuesto es brutal. Tras una sacudida mental y hacerme de nuevas, volví a verlo. “The Batman" parece ser una vuelta a los orígenes, una versión quizás muy lejos de las versiones de Nolan, Joel Shumacher (Batman forever" – 1995 y “Batman y  Robin” – 1997) y Tim Burton (“Batman" – 1989 y “Batman returns" – 1992). Tenemos que remontarnos a los años 40, al primer serial cinematográfico de Batman. Batman tuvo nacimiento en las viñetas de Detective Cómic #27 (1939). Su popularidad fue tal, que saltó a tener tirada propia a partir de 1940 y de ahí a la gran pantalla de entonces en la década de los 40.  Diversos Batman hemos tenido la suerte de disfrutar, tanto en papel, como en sus adaptaciones en televisión y cine. Desde ese dúo maravilla súper colorido, a los azulados grisáceos de “El Caballero Oscuro”. No todo está contado, o mejor dicho, las formas de contarlo. Acordémonos de “Joker”. Nadie podía imaginar que esa sonrisa asesina pudiese dar más juego tras la puesta en escena de Heath Ledger en “El Caballero Oscuro” de Nolan (2008). Deseosos de que la elección  del actor Robert Pattinson (Saga “Crepúsculo" – 2008 a 2012, donde es más conocido por el gran público) haya sido la correcta, demos una oportunidad a esta nueva versión del caballero de las sombras de Gotham. Warner Bros ha sabido llevar al héroe alado siempre por buen camino cinematográfico. Le perdonamos las dos versiones de Joel Shumacher (aunque vistas en la distancia, tienen su aquel). Matt Reeves ha sido el elegido para de nuevo contarnos las andanzas de Bruce Wayne y su alter ego. A su favor decir que, este director siempre a sorprendido con sus obras, con un estilo visual muy propio (necesario en cualquier batversión). Sus anteriores trabajos como “ Monstruoso” (2008), “Déjame entrar" (2010),… nos hacen confiar en esta muy esperada versión. Este nuevo Batman, al parecer, con su enfoque de cine negro y cierto aire retro, hace un guiño al estilo marcado por “Joker” de Todd Phillips (2019). Esperemos no salir de la sala con la sonrisa congelada. Mientras tanto disfrutemos batilusionados del nuevo estreno.

Fotograma de la película. Warner Bros.


Tráiler de la película: https://youtu.be/UXGaMIJPg40

"Indiana Jones, en busca del arca perdida" de Steven Spielberg, 1981.

  Pasadas las celebraciones sobre la pasión, muerte y resurrección de Jesús, la mayoría de los españoles hemos podido ver o casi ver, debid...